¿Estás dónde querías estar?

¿Estás dónde querías estar?
Anna Sofía Martín

Todos tenemos planes y eso no es una cosa exclusiva de la edad adulta. Todos nos planificamos nuestras vidas, nuestros sueños y metas, y nos llenamos de expectativas cuando éramos pequeños. Pero… ¿las hemos alcanzado? Y sobre todo, ¿cómo lo medimos? ¿Cómo sabemos si las hemos alcanzado?

Tener expectativas es realmente importante y, sin embargo, según muchas medidas de prosperidad en países desarrollados, un porcentaje muy bajo de la población considera que se ha acercado en el presente a los planes que realizó en el pasado.

¿Y tú? Si echas un vistazo a tu vida, ¿en qué punto te sitúas frente a tus expectativas? Normalmente, las respuestas de la mayoría de la gente se centran en tres puntos fundamentales: dinero, familia y relaciones. Si tienes una buena relación o matrimonio, estás rodeado de una familia feliz y no tienes problemas económicos, probablemente te consideres una persona muy afortunada. Mucha gente tiene estos mismos objetivos pero poca considera que está totalmente satisfecha con ellos.

Sin embargo, si cambiamos de perspectiva y de foco, estos marcadores externos no deberían ser los únicos que midan nuestro nivel de satisfacción. Diversos estudios psicológicos han mostrado que analizándonos en términos de dinero, posesiones o estatus no nos lleva a una mayor felicidad, de hecho, si nos basamos en dichos conceptos totalmente externos, nuestro potencial sigue sin desatarse.

 

Tareas para alcanzar satisfacción:

  • Conecta contigo mismo, con tus pasiones y con quién eres realmente.
  • Expande tu conocimiento todos los días (aquí puedes consultar algunas maneras de hacer esto).
  • Vive en función de la mejor versión posible de ti mismo.
  • Contribuye o colabora con los demás.
  • Sigue tu propio camino.
  • Identifícate como un modelo a seguir.
  • Explora un poco tu parte emocional o espiritual.
  • Proponte retos desafiantes pero realistas y ¡alcánzalos!

Empezar con estas tareas, en lugar de llevarte a un nivel de satisfacción determinado basado en agentes externos, te va a ayudar a descubrir lo que realmente puedes alcanzar, también te va a llevar a tener expectativas más altas pero, sobre todo, ¡te va a ayudar a alcanzarlas!

Puede parecer una locura que aumentar tus expectativas te vaya a llevar a un mayor nivel de felicidad… ¡si son más difíciles de satisfacer! Sin embargo, ¿no es una actitud demasiado conformista no ajustar tus expectativas a lo que realmente puedes alcanzar? ¿No es demasiado surrealista tratar de alcanzar cierto nivel de felicidad sin ajustar nuestras expectativas a quiénes somos?

Yo te invito a que empieces con las tareas que te van a permitir alcanzar todo tu potencial.

¿Quieres conseguirlo?

 

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