¡Qué curioso!

¡Qué curioso!
Anna Sofía Martín

«Prefiero que mi mente se abra movida por la curiosidad a que se cierre movida por la convicción»

-Gerry Spence.

Desde que nacemos, lo que nos lleva a crecer, evolucionar, aprender, adaptarnos a los cambios y afrontar la novedad es nuestra curiosidad. La curiosidad es inherente al ser humano aunque no todos la vivimos igual: hay quien es curioso en cuanto a adquirir conocimiento, hay quien es curioso en cuanto a saber acerca de la vida de los demás y hay quien es curioso con respecto a saber el funcionamiento de algo en concreto.

¿Eso quiere decir que todo tipo de curiosidad nos sirve para lo mismo? No. Si quieres saber más acerca de los beneficios de mantenerte curioso, echa un vistazo a este eBook.

Kashdan y sus colaboradores nos hablan de varios subtipos de curiosidad que pueden ayudarnos a resolver mejor los conflictos y tomar mejores decisiones.

 

Dimensiones de la curiosidad:

1. Exploración alegre.

Es lo que conocemos normalmente como curiosidad, el reconocimiento y deseo de buscar nuevo conocimiento e información, y la posterior alegría de aprender y crecer.

2. Sensibilidad a la carencia.

Esta dimensión tiene un componente emocional distinto, más que alegría, aparecen la ansiedad y la tensión al intentar gestionar ideas complejas o abstractas, solucionar problemas o reducir brechas de conocimiento.

3. Tolerancia al estrés.

Esta dimensión nos ayuda a incorporar la duda, la confusión, la ansiedad y otras formas de estrés que nacen al explorar eventos nuevos, inesperados, complejos, misteriosos o confusos.

4. Curiosidad social.

Es querer saber lo que otras personas están pensando y haciendo, observando, hablando o escuchando conversaciones.

5. Búsqueda de emociones.

El deseo de tomar riesgos físicos, sociales y financiaros para adquirir experiencias variadas, complejas o intensas.

 

Personas curiosas:

Además de estas dimensiones, también se diferencian cuatro tipos de personas curiosas.

1. Los fascinados.

Puntúan alto en todas las dimensiones de curiosidad, sobre todo, en la exploración alegre.

2. Los solucionadores de problemas.

Puntúan alto en la sensibilidad a la carencia y medio en el resto.

3. Los empáticos.

Tienen mucha curiosidad social y media curiosidad en las otras dimensiones.

4. Los evitadores.

Puntúan bajo en todas las dimensiones, en especial en tolerancia al estrés.

 

En conclusión, la curiosidad es bastante más sofisticada de lo que pensamos y conocemos. Sólo con conocer mejor esta complejidad ya podemos hacerle justicia cultivando la curiosidad en nosotros mismos, nuestros trabajos y los colegios (para incorporarla en las futuras generaciones).

¿Y tú? ¿Qué dimensiones de la curiosidad tienes más desarrolladas? ¿Qué tipo de curioso eres? Desarrolla aún más tu curiosidad aquí.

 

¿Quieres conseguirlo?

 

Photo by Bing Han on Unsplash

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