Tu papel en la búsqueda de la felicidad

Tu papel en la búsqueda de la felicidad
Anna Sofía Martín

Las redes sociales están llenas de test para ver a qué princesa Disney te pareces o con qué celebrity compartes tu manera de dormir, parece que esta nueva cultura nos obliga a clasificarnos o tipificarnos según cómo nos comportamos.

¿Es esto limitante? O ¿es simplemente una manera de clasificarte para que conozcas tus límites y puedas manejarlos aceptándolos o expandiéndolos?

 

Preparar el escenario para ser feliz.

Existen dos maneras de conocerse a uno mismo (puedes revisar una de ellas aquí).

Manera 1: Si sabes quién eres, puedes diseñar una vida que te haga feliz. Por ejemplo, si te gusta levantarte temprano y te sientes cómodo en un entorno organizado y predecible, puedes establecer tu vida de manera que te rodees de gente parecida a ti o que entienda cómo eres. Al conocerte a ti mismo puedes decirle a todo el mundo cómo eres y esperar que reconozcan tus necesidades.

Esta manera prepara tu entorno para que sea fácil que seas feliz.

A simple vista, es una forma inteligente de ser más feliz. Concer cosas sobre ti mismo (¿ahorras o gastas? ¿Eres analítico o emovional? ¿Eres introvertido o extrovertido?) puede contribuir a tu felicidad. Sin embargo, si te estancas en necesitar que los demás se adapten a tus necesidades individuales, tu felicidad puede reducirse.

Hay una línea muy fina entre reconocerte a ti mismo y acomodarte en ti mismo con este enfoque egocéntrico.

 

Prepararte para el éxito.

Otra forma de pensar algo diferente sobre conocerse a uno mismo es esta.

Manera 2: Entendiendo las cosas que te hacen único, puedes ver en qué puntos eres diferente o igual a los demás y utilizar tus fortalezas y reconocer tus debilidades de una manera que te permita “elegir la felicidad”.

Esto te permite ser más flexible que con la manera anterior.

Saber, por ejemplo, que tienes tendencia a ser perseverante y responsable, puede permitirte entender que tus compañeros de trabajo pueden necesitar más motivación. Saber que te gustan los cambios más que al resto de la gente puede ayudarte a bajar tus expectativas con respecto a cómo tu familia reacciona a tus decisiones. Saber que no te gustan los entornos estructurados te permite elegir un trabajo que no esté relacionado con el ejército en el que la jerarquía es intrínseca.

Saber quién eres no significa que vayas a limitarte con la etiqueta ni que no puedas cambiar o evolucionar. Las personas auténticas son aquellas que saben quiénes son y no les asusta enseñárselo a los demás, debemos elegir ser reales, honestos y enseñar nuestro verdadero ser.

 

Prepara el escenario Y ten éxito.

La manera de combinar las dos opciones anteriores viene cuando encontramos el equilibrio entre la tarea de conocernos a nosotros mismos y de entender que cambiamos todo el tiempo.

Los errores, los retrasos y los obstáculos forman parte de la vida, ¿qué hacemos con ellos? Puedes considerarte introvertido pero ¿y si el trabajo de tus sueños requiere que hables en público?  El equilibrio viene cuando somos capaces de diseñar nuestra vida en función de nuestras necesidades pero también somos conscientes de que nuestras necesidades son temporales.

La tarea, por lo tanto, es lograr conectar con uno mismo para vernos de manera clara y precisa, así, conectaremos mejor con los demás y con nuestra felicidad.

 

¿Quieres conseguirlo?

 

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  1. […] redes sociales nos muestran lo que los demás destacan de sus vidas, asegúrate de no comparar sus […]

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