Todo lo que nos han dicho sobre logro, es falso

Todo lo que nos han dicho sobre logro, es falso
Anna Sofía Martín

Últimamente, hemos aprendido algo que va en contra de todo lo que nos habían dicho hasta ahora acerca de alcanzar los sueños. Realmente, es algo revolucionario permitirnos a nosotros mismos lograr más y disfrutar del proceso de trabajar duro por los objetivos sin ESTRÉS, TENSIÓN, LUCHA ni DERROTA.

Si nos ponemos a pensarlo parece que hay un “LIBRO DE NORMAS DE LA VIDA” que si lo sigues obedientemente, trabajas muy duro, te sacrificas y sobrevives al estrés y a la tensión, algún día conseguirás algo. Es lo que conocemos como:

MERECE LA PENA.

Nosotros no pensamos que esa sea la mejor manera y tampoco pensamos que se adapte a todos nosotros. Tiene que haber algo mejor… Es como empezar a ver todo esto como un juego de pilla-pilla, solo que persiguiendo la grandiosidad de cada experiencia, no sólo es divertido pillarlo sino también ¡correr detrás de ello!

Las enseñanzas milenarias nos dicen que si logramos el control de como nos sentimos (no de las circunstancias sino de cómo nos sentimos con ellas) entonces estaremos satisfechos con cómo son las cosas. Nos dicen que el mundo está lleno de sufrimiento, estresores y sacrificios y que nuestro trabajo es adaptarnos a ellos para estar serenos y, en algún momento, transcender.

Lo entendemos, tiene sentido y está muy bien pero… ¿es la mejor idea para gestionar el estrés? Realmente, NO necesitamos más estrés y, definitivamente, NO necesitamos practicarlo. ¿Buscamos algo más allá? ¿Buscamos crear y recrear nuestro mundo liberándonos de todo eso?

 

1. Conecta con tu ser.

¿Conoces la frase “no pain, no gain“? Como adultos, cuanto más ocupado estés y cuanto más estresado estés con todo lo que llevas en marcha, más “engañado” estás con que es una seña de éxito. Dormir poco es algo a lo que aspirar y luchar empujando los obstáculos todo el día, todos los días, es una prueba de que lo estás logrando.

Practica la vida de una forma diferente y repítete:

Muévete con facilidad“, todo lo que tienes en todas las direcciones que puedas.

Usa lo que necesites“, y reserva lo que no.

Haz las tareas sencillas, y las no tanto, con el menor esfuerzo posible”.

Cómo te mueves es cómo eres“.

Y todo cambiará, tu cuerpo empezará a trabajar mejor y tu mente se aclarará. Una vez te liberas de la tensión y el miedo, empiezas a conocer partes de ti mismo a las que antes no tenías acceso y las cosas empiezan a ser buenas, luego muy buenas y luego geniales.

 

2. Cambia de estructura mental.

Ese cambio es gigante pero consiste sólo en moderar y suavizar. Esta moderación es el paso previo a conseguir más, hacer más, ver más y alcanzar más; todo con menos energía. Es la mutación que puedes hacer para sentirte bien durante todo el proceso porque cómo te sentirás cuando llegues a donde quieres llegar es el resultado de cómo te has sentido por el camino.

Confiar en ti mismo es la base de todo esto. Cuando te falta confianza te estresas, te tensas, juzgas y haces cualquier cosa para conseguir lo que quieres. Cuando das el salto de fe en ti mismo y en tus habilidades, empiezas automáticamente a suavizar los procesos.

Confía en que tu cuerpo hará lo que tiene que hacer sin tensarlo, confía en que tu mente hará lo que necesites hacer sin estresarla, deja fluir tu energía sin bloquearla y serás infinitamente capaz de todo viviendo en armonía contigo mismo.

 

Es importante.

Todo esto es importante porque tú eres importarte. Pasar por la vida forzando, empujando y esforzándote al extremo puede alcanzarte alguno de tus objetivos pero encontrarás el límite. Utilizar más esfuerzo y tensión de los necesarios para llegar a tu destino es una estrategia que acaba desgastándose con el tiempo porque te desgasta con el tiempo; o peor, hará que te sientas mal durante el camino y cuando llegues a la meta. La recompensa puede llegar, pero cómo te sentirás minimiza el valor de aquello que deseas.

El mundo a nuestro alrededor (cómo nos sentimos y cómo nos movemos a través de él) es el resultado de lo que creamos. Evidentemente, volviendo a las enseñanzas ancestrales, el trabajo está en nosotros y en cómo nos sentimos y comportamos pero podríamos añadir algo: cambiando cómo nos sentimos y nos comportamos podemos cambiar nuestras circunstancias (no adaptarnos obligatoriamente a ellas).

Desacelera, respira lo suficientemente hondo como para sentir, confía en que responderás a los retos y responde. Esto lo cambia todo.

 

Puedes tenerlo todo porque lo crearás tú, y más.

¿Quieres conseguirlo?

 

Photo by Andre Guerra on Unsplash

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