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Las pasiones olvidadas

Las pasiones olvidadas
Quan Zhou

Cuando me comentaron los chicos de The Gate que escribiera sobre mi camino al éxito, lo primero que se me vino a la cabeza es:

“¿Qué me ha hecho a mí alcanzar el éxito?”

Y la respuesta fue clara, lo que me ha hecho alcanzar mi éxito fue conectar con mis pasiones, con lo que verdaderamente me motiva y enriquece, y con lo que, tiempo atrás, había olvidado.

 

Las pasiones olvidadas

Un buen regalo para un niño pequeño era, y sigue siendo, el libro de colorear y las ceras Carioca (o algún otro artículo para que la ropa no se manche); incluso ahora mismo los libros de colorear para adultos se están poniendo de moda. No hay casi ningún niño al que no le guste pintar, dibujar o colorear, pero con el paso de los años la mayoría de los niños dejan de pintar, ¿por qué?

Recuerdo que en mis primeras clases de plástica me decían los profesores: “no puedes salirte de la raya” o había que colorear un Belén y la toga de la virgen María cuanto más rosa o rojo fuera, mejor. De repente algo tan libre y tan sentido para mí, tenía reglas. Unas reglas que la mayoría de las veces, no me gustaba seguir y que para más inri, cada año iban a más, que si la perspectiva, la proporción, que si el dibujo no era fiel al modelo… Plástica se convirtió en una asignatura que aborrecía. Y que en lugar de cultivar mi pasión, me alejaba de ella.

No obstante, seguí dibujando como hobby pero a la hora de la verdad, a la hora de elegir una profesión pensé: ¿pero a dónde voy dibujando? ¿a morirme de hambre? Tampoco veía útil ni con demasiadas salidas estudiar la carrera de bellas artes y elegí el diseño gráfico, que no estaba desligado totalmente del mundo artístico. Sin embargo, en ese camino para ser una ciudadana con empleo, se me olvidó que amaba pintar.

La mayoría de los niños dejan de pintar porque no le ven utilidad ninguna, como no van a convertirse en el próximo Picasso, se olvidan del mero hecho de pintar por placer, por expresarse… Pero ¿se olvidan ellos? ¿O la sociedad les hace olvidar?

Y yo me pregunto ¿desde cuando el motivo principal para hacer algo es que tenga algún fin?. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo porque sí? Porque te hace feliz, sin reglas, sin juicios de si está bien o mal la manera en que lo haces…

Si estás en un punto de tu vida en que todavía no encontraste tu vocación, quizás hay que mirar atrás.

Dicen que el primer amor nunca se olvida, soy de las que opina que las grandes pasiones tampoco, solo que las tenemos guardadas en una cajita, en letargo, a la espera de que las volvamos a encontrar.

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  1. […] Expectativas 0. O lo que es lo mismo, empieza a hacer cosas que te gusten porque sí, sin esperar nada, ni reconocimiento, ni premios, ni nada. Solo por el puro placer de hacerlas, como os conté en mi anterior post. […]

  2. […] de encontrar algo que nos motive porque sí, y de superar la frustración, os voy a dar otro pequeño gran consejo que no es un secreto porque […]

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