Categorías
Mi camino al éxito

First step

Un pequeño paso puede suponer un gran cambio si sabemos como darlo.

La mayoría de las personas que entran a un gimnasio es porque buscan mejorar algo en ellos mismos que no pueden hacer en otro lado. Fácil y simple.

Casi siempre, todos esos objetivos que tratan de alcanzar son puramente estéticos, pocas veces se parte de la base de encontrar un fin saludable, lo que por desgracia conlleva a un estado de crispación entre aquellos que practican algún deporte cuando ven que no alcanzan aquello que creían que iba a costarles algo de dinero, y un poco de dedicación.

Gran error.

Lograr un cuerpo “perfecto” solamente está al alcance de unos poquitos privilegiados. Intervienen muchísimos factores y, aún dedicándole todo el tiempo del mundo, será prácticamente imposible alcanzarlo. ¿Cuál es el problema? ¿Qué estás haciendo mal ? La respuesta es fácil… te lo has tragado. Te has creído que con un poco de gimnasia ibas a ser como aquel o aquella modelo de revista que luce impecable en las portadas de todos los kioscos o como esos actores y actrices que aparecen en las películas con cuerpos que parecen estar esculpidos por el mismísimo Miguel Ángel.

Un ilusionista solo deja que veas aquello que él quiere y oculta todo lo demás.

Podríamos decir que vivimos de acuerdo a una serie de estereotipos definidos por la sociedad, una sociedad que se comporta constantemente como ese gran ilusionista que trata de dejar a su paso un gran show. Puedes seguir buscando la gallina de los huevos de oro, el santo grial o el método que sea capaz de actuar como la panacea universal; sin embargo, la vida no es ni blanca ni negra, suele tener una tonalidad algo más gris.

No puedes dejarte vencer por aquello que no puedes lograr porque quizás esos objetivos siempre fueron irreales. Hoy en día te han hecho creer que todo depende de ti mismo y, en parte, está bien porque te da el coraje para intentarlo, pero también tiene su parte de crueldad ya que esa no es la realidad. Hay cosas que no podemos lograr y ello no debe de condenarnos al fracaso, todo lo contrario. Deberíamos de sentirnos orgullosos por haber dado el máximo de nosotros mismos y haber alcanzado aquello que sí estaba en nuestra mano.

La próxima vez que vayas a un gimnasio, no te desanimes al poco tiempo de empezar si no consigues ese objetivo que tenías en mente cuando viste a alguien al que te querías parecer. Piensa que puedes mejorar algo que es único e irrepetible: te puedes mejorar a ti mismo.

Ve para mejorar no solamente a nivel estético sino también funcional. Despeja tu mente, corrige tu postura, elimina cualquier tipo de molestia que te afecte en tu día a día y, sobre todo, pásatelo bien para que cuando salgas de allí quieras volver al día siguiente.

Si consigues que tu práctica deportiva no te suponga un estrés añadido sino que te ayude a mejorar en tu trabajo, te haga mejor persona, mejor amigo y mejor pareja, ese pequeño paso habrá valido la pena.
Categorías
Mi camino al éxito

IN FOR MA CIÓN

 Hoy me gustaría hablaros un poquito más sobre mi día a día y los problemas a los que me enfrento.

Podría decirse que vivimos en la era de la desinformación. Algo contradictorio ya que el uso de internet ha abierto las puertas a innumerables publicaciones y solo con lanzar una pregunta en la web tienes millones de respuestas. Lo que no nos han dicho es que la gran mayoría de esa información no es verídica o proviene de dudosas fuentes.

Casi todos los días me viene gente preguntando por qué no tienen el cuerpo que desean, por qué siguen con sobrepeso si hacen aquello que todo el mundo les dice o leen y al final todo se traduce en:

+ información que nunca = + problemas que nunca

Cada vez tenemos más información acerca de los estilos de vida más saludables para la población en cuanto a alimentación y al ejercicio físico se refiere, sin embargo, el número de obesos se ha duplicado en España en los últimos años, el cáncer se ha disparado, hay más enfermedades coronarias, respiratorias, diabetes y un largo etc. Están en claro auge.

Entonces… ¿Dónde reside el problema? Para empezar, la gran mayoría de la información que recibimos a diario por parte de los medios de comunicación, médicos, nutricionistas y resto de profesionales del sector, es errónea. La pirámide nutricional está desfasada, la famosa “dieta mediterránea” no es la mejor del mundo ni mucho menos y, además, los que deberían velar por nuestra salud solamente se embolsan el dinero de grandes multinacionales y venden su alma al diablo para mentir a la gente con productos que llevan el sello de sus organizaciones como la AEP (Asociación española de pediatría) o la Sociedad Española de dietética y ciencias de la alimentación (cuyo logo lleva una manzanita para que todo el mundo relacione la organización con salud y bienestar). Chocapic, Dinosaurus, Tostarrica, Bollycao… son algunos de los muchos productos que llevan ese sello de manera puramente comercial, juegan con verdades a medias y el desconocimiento de gran parte de la población.

A la hora de llenar la cesta de la compra hacen creer a los consumidores que los productos seleccionados son los ideales para mantener un estilo de vida saludable para ellos y para sus familiares cuando realmente les están otorgando papeletas para sufrir futuras patologías asociadas a malos hábitos alimenticios.

Salir a caminar durante 1 hora al día, comer 5 veces al día y resto de recomendaciones para mantener un estilo de vida “saludable” son completamente falsas.

¿Mi consejo? Huye de:

  • Promesas que te garanticen el éxito en poco tiempo.
  • Productos light o zero.
  • «Sólo necesitas un ejercicio deportivo: el mejor ejercicio para abdominales, para bíceps…»
  • Todo lo que acabe en fit, healthy o detox.

 

Solamente con eso, un poco de sentido común y realizando ejercicio diario, habrás mejorado un mundo.

Categorías
Mi camino al éxito

Yo seré tu incondicional

Le descubrí hace casi un año y se describía como un chico al que le cuesta decir “no”. Siempre dispuesto a cometer cualquier locura sin importar la gravedad, la altura, la anchura, las consecuencias… un poco (bastante) diferente a mí que no dejo que la adrenalina se apodere del raciocinio.

Sergi Sánchez (@Canijo_) llegó a mi vida con la mentira de que necesitaba aprender a nadar para mejorar sus tiempos en triatlón, deporte en el que se inició hacía escasamente 4 meses. Yo, como buena samaritana, me ofrecí a ayudarle a perfeccionar su técnica y prepararnos para la maratón que teníamos próximamente y a la cual no había sido capaz de negarse. Su primera travesía a mar abierto e iba a ser de 6km ni más ni menos…

Le consolé y le animé en el viaje en bus que nos llevó a la salida. Confiaba en él y no pretendía separarme ni un segundo de su lado durante las 2 horas que podríamos tardar en llegar a meta, por algo había confiado él en mí primero. Y, no solo lo conseguimos,  sino que tuvo que ir conteniendo su ritmo para que yo no me quedara atrás. ¿Y me consideraba buena en el agua? Mi autoestima se derrumbó porque, aunque racional, también tengo mi punto de competitiva. Pero fue una experiencia excepcional en la que no hubo posibilidad de hablar, solo importaba la posición del otro para llegar, tal como nos habíamos prometido, juntos a meta.

20161209_153040

Sergi se creció y se vio posibilidades como nadador. Quizás no era tan malo como pensaba… Los entrenos cada vez iban siendo más duros, incluyendo algún stage en Banyoles con su equipo con alguna caída en bici, pero todo derivaría en una mejora sustancial de sus capacidades. Es buen nadador, ciclista y corredor y me atrevo a decir que su mejor disciplina es la natación, quizás porque le ha cogido el gusto a esto de mojarse.

IMG_6691

Ya ha cumplido un año como triatleta y el domingo pasado fue su primer duatlón oficial por equipos. ¡Fue alucinante! Me sentí orgullosa de lo que había conseguido, de verle sufrir y disfrutar al mismo tiempo. Sus compañeros lo arrastraron los primeros metros y él aguantó el empuje sin renunciar al ritmo marcado por el grupo y cuando se subió a la bici recuperó el habla y la explosividad y ayudó a liderar el equipo. Eran una piña, un conjunto compenetrado con papeles intercambiables que se intuían, no se verbalizaban. Llegaron a meta exhaustos pero satisfechos; habían conseguido hacerlo juntos a pesar de las 2 bajas repentinas que tuvieron.

Y yo no podía sentirme más feliz por verle a él tan radiante. Sus objetivos deportivos se van cumpliendo, así como los profesionales y personales. Creo en el karma y cuando alguien obra bien,  piensa en positivo y le sonríe a la vida, ésta se lo devuelve con aquello que tanto ansía y por supuesto, con aquello por lo que lucha. Le admiro.

IMG_6420

Hay algo que cada día tengo más claro, y es que el triatlón definitivamente no es un deporte individual. Necesitas ser parte de un todo, el apoyo de los que les tocó estar detrás de la barrera, el exigente nivel de tus competidores que te hace superarte y nunca conformarte, los que entienden el sacrificio que supone en tu rutina diaria y la complicidad de quien no solo lo entiende sino que lo comparte y lo defiende ante las críticas de los ajenos.

Ser una pareja en la que ambos sean aficionados al triatlón es una apuesta convincente pero no totalmente segura. Hay otros ingredientes imprescindibles: la comunicación, la libertad individual, priorizar al otro ante las competiciones, consultar la disponibilidad y las preferencias, valorar que te prioricen y te escuchen, no dar nada por sentado, intuir las necesidades del otro y ser consciente que:

No todo ni siempre es triatlón.

 

@helarte_barry // @helartedeltriatlon

 

Categorías
Mi camino al éxito

Cuando el éxito se convierte en fracaso

Tu reto…

Sí, ya lo tienes ahí, sólo te quedan unos últimos metros para alcanzar aquello por lo que llevas peleando día tras día durante todo este tiempo. Lo consigues y eres feliz por un momento. Lo has logrado. Enhorabuena. Pero esa satisfacción que te ha costado tanto esfuerzo conseguir se esfuma al poco de presentarse. El sabor dulce de la victoria se torna amargo, algo efímero, algo opaco… Pensabas que tu felicidad iba unida a ese reto, creías que esta vez sí ibas a lograr el éxito, pero no te diste cuenta de que realmente era mucho más complejo.

 

haxi-czskae-tyler-feague

 

Dejaste atrás muchas otras cosas que podían haber sido importantes en tu vida, más incluso de lo que creías. No valoraste aquello que ya habías conseguido con el paso de los años, te acomodaste tanto con lo que ya tenías que jamás pensaste en todo el esfuerzo que un día hiciste para conseguirlo, para cosecharlo.

Perdiste a la única persona que te había amado, no la valoraste. Perdiste la única oportunidad de ver crecer a tus hijos, no la valoraste. Perdiste a tus amigos, tus mejores aliados, y prácticamente todo aquello por lo que realmente merecía la pena seguir luchando.

Te miras al espejo y no te reconoces. Sigues con tu medalla colgada del cuello pero ya no la ves como un trofeo sino como un objeto carente de significado.

En el mismo instante que crees haber alcanzado el éxito, comprendes la magnitud de tu fracaso. Es entonces cuando abres los ojos por primera vez desde hace años y te das cuenta de todo lo que has perdido al equivocarte al trazar tu camino, por seguir buscando algo que sin darte cuenta ya habías conseguido. Ahora ya es demasiado tarde para recuperarlo. El tiempo jamás permite retroceso.

 

r-eecldrrww-niklas-rhose

 

Sacrificamos gran parte de nuestra vida para obtener algo que realmente está al alcance de nuestra mano, aunque desgraciadamente nos cueste verlo. Dejamos de disfrutar de nuestro día a día pesando que en algún momento alcanzaremos el punto donde sintamos que hemos llegado a la cima. Pasamos toda una vida buscando algo que nunca llegará, porque ni siquiera nosotros mismos sabemos qué esperamos encontrar.

No nos damos cuenta de que la vida está llena de momentos único e irrepetibles.

Saber aprovecharlos y disfrutar de cada uno de ellos forma parte de nuestro verdadero éxito.

 

Categorías
Mi camino al éxito

Sé aquello que quieres ser

“Happiness is only real when shared”

Futuro Ingeniero informático, 22 años, triatleta y finalista en uno de los halfs más duros de España. Él es Adrià Ciurana.

Sin título

Pero no siempre fue así. Pasó una adolescencia difícil marcada por ser “el rarito de clase”. Sufrió sobrepeso hasta los 18-19 años y era un viciado de los videojuegos, donde encontraba su refugio y se ocultaba del mundo real.

“Helena: ¿Un niño con sobrepeso es carne de cañón?

Adrià: El problema es ser diferente, es no ir con la tropa y que de algún modo se te vea con alguna debilidad. No es agradable sentir que no puedes formar parte de esta sociedad o creer que hay cosas que no están hechas para ti. En ese momento se están formando tus pilares: tu confianza, tu autoestima, tu forma de ver el mundo, etcétera. Cuando vives eso se te queda dentro y difícilmente vas a poder cambiarlo pero cuando maduras, si te lo propones, puedes buscar alternativas y encontrar la manera de enfrentarte a tus carencias.”

Helena: ¿Cómo se enfrenta un niño a esa situación?

Adrià: No se enfrenta. Yo me pasaba el día en casa sin ganas de hacer absolutamente nada, tan solo jugaba a la play. Mis amigos eran virtuales. Ahí me sentía a gusto y soltaba todas las paridas que se me pasaban por la cabeza. No tenia presiones. Nadie me miraba raro. Nadie me miraba mal, ni me sentía juzgado.

Helena: ¿Cuál sería tu mayor logro?

Adrià: Supongo que tratar de ser feliz y hacer feliz a mi entorno. Si hablamos de a largo plazo pues tener una familia y vivir felices y comer perdices. Sin olvidar el poder dedicarme a mis hobbies e intentar transmitir lo poco que he podido aprender en la vida a los demás; dejar una bonita huella.

cd35d6429438d5d3f8c50bc3c53e41ab

Adrià ha luchado contra sus fantasmas del pasado, salió de su caverna para enfrentarse al mundo real y demostrar a la gente y sobretodo a sí mismo que puedes ser aquello que quieras ser. El triatlón fue su punto de inflexión. Le aportó, como él dice, la autoestima necesaria y le ayuda a afrontar los problemas cotidianos insignificantes en comparación con superar un medio ironman. Adrià sigue siendo ese bicho raro del colegio pero la diferencia es que ahora está seguro de sí mismo y él es quien ha decidido ser ese bicho raro.

@helarte_barry

@helartedeltriatlon

Categorías
Mi camino al éxito

Cuestión de tiempo

Nunca me han gustado en exceso los tópicos, pero voy a aprovechar para hablar de ellos ahora que se acercan fechas en las que todos tiramos de alguno.

Uno mira hacia atrás, hacia delante, y hace balance del año que está a punto de acabar pensando en todo lo nuevo que vendrá. Lo siento, pero para mí el 1 de enero es el día internacional de las promesas vacías.

1 de Enero: Día Internacional de las promesas vacías

Es en estos días cuando muchos de nosotros marcamos los sueños y retos que vamos a afrontar en el nuevo año: por fin vas a dejar ese trabajo estresante con el que no te sientes para nada identificado, esta vez vas a conseguir dejar de fumar y, por supuesto , empezarás a hacer deporte a menudo, solamente “pecarás” con la comida en ocasiones muy especiales (jamás a diario), ¿ y las cervecitas ? mmm…. bueno, una y de vez en cuando. Te suena ¿verdad ?

Esto me recuerda a la típica cajita de música donde una preciosa bailarina se mueve sobre sí misma al son de una dulce melodía. Puedes abrirla mil veces y siempre sonará la misma cancioncita.

Son muchos los que viven atrapados en esa pequeña caja sin darse cuenta de que una fecha solamente marca un día en el calendario. Por sí sola no vale nada, solamente tiene el valor que nosotros le damos. Año tras año se repiten los mismos augurios, esperamos que todo vaya a cambiar como por arte de magia y al final, una vez más, todo está en nuestras manos.

No deberíamos de obtener la motivación por el simple hecho de cambiar de año, ¿acaso no es suficiente motivación querer mejorar tu vida? ¿No deberías enfrentarte a los cambios cuando éstos te suponen un problema y no alargarlos en el tiempo? Entonces… ¿por qué esperamos con entusiasmo a finales de año para empezar esa ansiada “nueva vida”?

paykyb-8er8-ian-schneider-1

Todos deseamos cambios para seguir construyendo nuestra propia ruta hacia el «éxito» y me parece genial que marques el primer día del año como fecha para emprender nuevos retos, pero me parecería igual de bien que hicieses lo mismo a partir de mañana, hoy mismo o dentro de una semana, simplemente hazlo cuando estés realmente preparado. Lo difícil no es marcar un inicio, lo difícil es llegar al final, hacer que tus palabras se conviertan en hechos y no se las lleve el viento. Al fin y al cabo no es el fin del mundo, es el inicio de uno nuevo.

yadcgbslhce-william-stitt

Categorías
Mi camino al éxito

El hombre nace bueno

El hombre nace bueno y es la sociedad quien lo corrompe. -Jean Jacques Rousseau

Hoy quiero hablaros de José Molina. Un triatleta de 45 años, casado y con dos hijos, que padece fibromialgia*.

¿Cómo es un día normal en la vida de José Molina?

José se levanta a las 5:15h de la mañana y se va a trabajar hasta las 14h en el mejor de los casos. Debe estar disponible las 24h del día por si hay alguna avería. Cuando llega a casa colabora con las labores del hogar, aunque menos de lo que le gustaría pero hay días que está muy cansado. También lleva a los niños a las actividades extraescolares: A Noah a Hip-Hop y a Hugo a escalada. Y además entrena 6 días a la semana.

h1

 

Como veis, su rutina es la de cualquiera de nosotros. Salvo por los achaques que le llegan sin avisar y que la interrumpen.

José describe la fibromialgia como un dolor continuo durante todo el día y todos los días. Los síntomas son cansancio, falta de concentración, no poder conciliar el sueño, colon irritable… se sabe que lo tienes por descarte de otras cosas. Y en muchos casos, el diagnóstico médico es que “te faltan vitaminas” y vuelve a tu casa a reposar. Es frustrante no saber qué te está pasando y estar así durante años.

Lo primero que se plantea uno cuando escucha a José hablar es cómo es posible ser triatleta y entrenar con la fatiga e incluso con la incertidumbre de no saber cuándo van a venir los dolores. Pero nuestro protagonista y su mujer lo tienen claro: “¿qué vamos a hacer? ¿Vivir con miedo?”. José se siente vivo cuando se sube a la bicicleta, cuando se pone su neopreno y le envuelve esa sensación de superhéroe. Correr es quizás la disciplina más complicada pero aún así ha logrado ¡terminar un Triatlón Olímpico!

Los hijos de José desconocen la enfermedad. Tienen 8 y 11 años y viven su día a día orgullosos de las hazañas de su padre sin saber realmente la magnitud de sus proezas… En este punto es quizás, cuando me senté con José a hablar de su historia, donde más discrepaba con él. Que vaya por delante que no tengo hijos y el instinto maternal lo tengo poco desarrollado, pero sí creo en la independencia de los niños, en darles alas para volar y en no quitarles la curiosidad por las cosas. Mi opinión es que no debe haber secretos en casa, aunque lo hagamos para “salvarles” de la agonía o, como decía José, para que no dejen de pedirle cosas y que quieran jugar con él. Pero yo creo que en el día a día ellos lo verán, admirarán a su padre por lo que ha conseguido, valorarán aún más sus gestos y aunque no los tratemos como adultos, deben conocer la realidad de las cosas y saber de qué está hecho este mundo y crezcan con la pretensión de cambiarlo sin ser corrompidos. Igual suena a utopía pero nunca hay que perder la esperanza de que alguna generación vendrá con las manos limpias, los oídos dispuestos a escuchar y que prefiera dialogar a usar la violencia.

La última pregunta y más difícil de hacerle a José, debido al temor de la que creía que iba a ser su respuesta, fue si se curaría algún día.  Efectivamente, la fibromialgia no tiene cura, es una enfermedad crónica y solo hay paliativos. José dejó de tomarse la medicación hace tiempo y solo ingiere un analgésico cuando el dolor es terrible. Prefiere dejar los vuelos para cuando llegue el final y hoy por hoy elige sentirse vivo.

A día de hoy José sigue cruzando metas, poniéndose retos y no dejando que ni la enfermedad ni nadie le diga que pare. ¡¡Adelante José!!

h2

@helarte_barry  @helartedeltriatlon 

Categorías
Mi camino al éxito

El camino hacia uno mismo

Todos hemos dudado alguna vez a la hora de escoger el camino correcto hacia alguno de los destinos más importantes de nuestras vidas. Desde muy pequeños ya tenemos que tomar decisiones que van a marcar nuestro rumbo: unas son más fáciles de tomar, otras más difíciles, unas más trascendentes y otras prácticamente irrelevantes.

Qué estudiar, con quién compartir piso, qué pareja elegir, dónde realizar las prácticas de trabajo, y un largo etc. La vida está llena de puertas y la elección de cuál abrir, cuál cerrar y la manera de hacerlo será algo que te acompañe de por vida.

¿Quién no ha soñado alguna vez con ser futbolista profesional o una glamurosa actriz de cine? Todos hemos deseado hacer algo importante en nuestras vidas, pero ser conscientes de que hay puertas que nunca estuvieron abiertas para algunos de nosotros, no debería de frustrarnos ya que quizás ese nunca fue un camino real, simplemente una ilusión momentánea que te apartaba de tu verdadero objetivo.

Yo no considero que haya alcanzado el éxito absoluto ni a nivel personal ni profesional, siempre se puede mejorar, pero creo que al intentarlo, algún día sin darnos cuenta y echando la mirada hacia atrás podamos ver que siempre hemos ido por el buen camino para acercarnos hacia esa plenitud, aunque la perfección sea prácticamente imposible.

“La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero” – Hesse Hermann

¿Que qué he hecho yo para estar donde estoy ahora mismo? Es imposible remarcar un principio y un final, supongo que es una mezcla de aciertos-errores, aprender tanto de lo bueno como de las frustraciones, el haber conocido a unas personas y no a otras, el rechazar un trabajo en Barcelona, en Manchester y acabar aceptando uno en Madrid, decidir cursar algo que parecía no tener mucho sentido en su día en vez de quedarme de brazos cruzados, engancharme a una metodología de trabajo, crear un sistema con el que te identificas y, sobretodo, ser consecuente con mis propias elecciones. Todo ello sumado a una infinidad de cosas más ha hecho que hoy este aquí y no allí.

Sin embargo, ese grupo de variables podría haberse dado igual y si mis decisiones hubieran sido otras, las consecuencias hubiesen sido totalmente diferentes, hacer un ejercicio de autoconocimiento, sin duda, va a facilitar que tomes decisiones basadas en tus intereses y tus pasiones y, de esta manera, tendrás más asegurada una serie de consecuencias que, seguramente, te acerquen a esa plenitud que comentaba antes.

Encuéntrate a ti mismo, conócete mejor que a nadie en este mundo e intenta llevar lo mejor posible las riendas de tu vida, supera los obstáculos a los que te enfrentas día a día , y no tengas miedo de reconocer tus limitaciones.

Al fin y al cabo, todo se resume en vivir en armonía con tu propio ser. Creo que ése es el verdadero camino hacia el éxito.

 

Categorías
Mi camino al éxito

Nos enseñaron a ganar

«Nos enseñaron a ganar pero no a cómo gestionar la frustración cuando no conseguimos nuestros propósitos.»

Hoy quiero hablaros de Francisco Gutiérrez Maicas, @frandmauro,  un joven triatleta de 32 años que no terminó el IRONMAN de Barcelona después de dedicar todo el año 2016 a su preparación. Este año se cumplían 10 de la muerte de su hermano gemelo Rafa y Fran quería honorarlo con esta hazaña.   helena1 helena2

Si seguís su cuenta de Instagram veréis que es un chico que desprende “buen rollo” con un punto incluso de locura. Fran se acercó a mí cuando empecé con mi proyecto, una web que iba a humanizar cuentas virtuales dedicadas al deporte (www.helartedeltriatlon.com). Vio una oportunidad para que personas afines a él pudieran conocer sus objetivos, sus metas, el motor de su vida… y era eso precisamente lo que mi proyecto buscaba; la persona que hay detrás del deportista.

Fran se sinceró conmigo y no vetó ninguna de las preguntas que le planteé aunque algunas fueran a remover los recuerdos del pasado, entre los que estaba la muerte de su hermano. Fue un momento muy emotivo, quizás porque siento cierta empatía al tener dos hermanos mellizos que son mi todo y sin los cuales sería difícil, por no decir imposible, vivir.

Pero Fran no solo ha sobrevivido, sino que encontró su lugar en el mundo…

Cogí mi mochila y puse rumbo a la India. Llegué sin lugar dónde dormir, sin hablar inglés, pero quería seguir los pasos que hizo Siddharta para ser Buda. Sin saber cómo me encontraba durmiendo con monjes tibetanos… aprendí a salir de la zona de confort. Fui profesor varios días en un colegio y me bautizaron en la religión hindú. Fue un viaje muy espiritual. Quería saber quién era y cómo veían la muerte en otros mundos. Después de varios viajes, cuando empecé a prepararme para entrar en la Universidad, decidí sacarme el título de profesor de Yoga. Yo soy un buscador de mi Nirvana personal. Que nadie confunda espiritualidad con debilidad. Ya lo decía Confucio: -Aquel que se conoce, gana la batalla-”.

Más tarde descubrió el triatlón y ya lleva varias competiciones a sus espaldas todas ellas completadas satisfactoriamente. Quizás le venía grande un IRONMAN ahora y aunque por ahí se oye mucho lo de “menos cabeza, más corazón” no hay que perder la razón porque es ella quien nos enseña a relativizar los dramas de la vida.

«Es duro tener que abandonar, pero uno tiene que ser honesto; si no lo pude acabar es porque no estaba preparado o no era mi momento. Lo volveré a intentar pero será en el 2018. Voy a entrenar duro para volver a Calella y terminar lo que empecé.»

Y es que como nuestro protagonista dice, es un afortunado; ¡está vivo! Podéis ver a Fran junto a su inseparable @Ineselmundoalreves en la mayoría de carreras tanto de montaña como de asfalto. No se pierden una y lo fascinante de esta pareja, es que siempre llegan a meta con una sonrisa y cogidos de la mano.

helena3

Por @helarte_barry // @helartedeltriatlon

Categorías
Mi camino al éxito

Empezando por el principio

Como digo en el título, empecemos por el principio…
¡UF! Llega el primer día, el día en el que uno se estrena como blogger y tiene tantas cosas que contar que no sabe ni por dónde empezar. Es por eso que haré lo mas sencillo y hablaré de mí mismo en esta primera entrada para que me conozcáis un poquito mejor y podáis haceros una vaga idea de lo que hablaré en los próximos posts.

Estilo de vida.

Siempre he creído llevar un estilo de vida saludable, el estilo de vida que todo el mundo ensalzaría como modelo a seguir: ¡me encanta el deporte y la nutrición! Fútbol, ciclismo, natación, frontón, largas caminatas, ensaladas sin sal, pechugas de pollo sin piel, productos light, suplementación y un largo etc. Todo ello a la vez y entremezclado a diario durante muchos años en mi vida convencidísimo, obviamente, de que hacía lo correcto. ¿Cómo alguien podía comerse el tocino del jamón serrano? ¡Qué asco! Nada más lejos de la realidad…
photo-1463740839922-2d3b7e426a56
Con 14 años me apunté por primera vez en el gimnasio y me enganché de inmediato, supongo que por esa sensación que se quedaba en mi cuerpo despúes de entrenar y por ese distintivo que tiene el que un chico de esa edad levantase pesas, cuando lo normal sería que andase metido en o preocupado por otros menesteres. Nunca me ha gustado ser uno +, actuar como uno +, o no tener iniciativa propia.
«Sé la excepción, no la regla.»

¡CAOS!

Una vida caótica marcó mi juventud: demasiado maduro para unas cosas y demasiado infantil para otras, el término medio se había perdido.
Eso sí, el deporte y la nutrición me ayudaron a mantener la disciplina en algunos aspectos de mi vida. Nunca falté a una sesión de entrenamiento y nunca comí algo que no estaba planeado; mi cerebro sólo pensaba en la composición de cada alimento que me metía en la boca y en qué beneficios iba a obtener después de cada sesión programada de entrenamiento. Comer siete veces al día era lo normal, y las molestias y el dolor tampoco faltaban a su cita diaria con mi cuerpo.
En principio, cumplía perfectamente con los requisitos que se deben cumplir para llegar a ser un gran deportista, ¿verdad? Si no faltaba a un entrenamiento y no me saltaba una comida… ¿entonces? ¿Dónde estaba el fallo?
«Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados»-Albert Einstein.
Me encanta esa frase y me hizo pensar que quizá no estaba andando por el camino correcto y que quizás un cambio era lo más necesario.

Nuevos horizontes.

Mucho ha cambiado mi forma de ver las cosas en los últimos años y poco a poco me he alejado de esas creencias populares que han creado un estilo de vida sedentario y poco saludable: tanto en un extremo como en otro, porque muchos tópicos y mitos acechan también al mundo del deporte y de la salud.
Tener los medios para mantenernos física y psicológicamente estables siguiendo las pautas que nos han marcado o están comúnmente establecidas solo nos llevarán al fracaso, y es por eso por lo que decidí colaborar con el blog de The Gate.
Quiero intentar concienciar a la gente a cambiar sus hábitos y alejarse de los tópicos absurdos que abundan hoy en día en este campo, a la vez que cuento cómo lo logré yo: con mis fallos y mis aciertos. Al fin y al cabo TODOS podemos ser mejores de lo que somos porque únicamente deberíamos vivir en una competición constante con nosotros mismos.

No mires a los demás, tú eres tú y no él.

Simplemente trata de ser mejor que la versión anterior de ti mismo.